Sinopsis
“En el interior de las personas rugen los fantasmas”, afirma Pilar Pedraza. En efecto, todos tenemos nuestros fantasmas: las palabras que nunca dijimos, las despedidas que no ocurrieron, la gente que desapareció de nuestra vida después de dejar una honda huella… Según dice James Joyce en la cita que encabeza el libro, un fantasma es “alguien que se ha desvanecido hasta ser impalpable. Por muerte, por ausencia o por cambio de costumbres”. En estos cuentos, Care Santos convoca a sus fantasmas. La escritura omnipresente actúa como hilo conductor de paisajes desolados, islas remotas en el Mar del Norte, periodistas asesinados por la escritora a la que se proponían entrevistas, ciudades vacías de vida pero no de voces, muertos que regresan de sus tumbas para mantener una conversación inacabada con sus hijos o bebés por nacer que vuelven a la vida convertidos en adultos. Todo ello tiene cabida en este libro, casi un estriptís, con el que Santos regresó al cuento después de 5 años. ¿Autoficción? ¿Homenaje? ¿Literatura de género? Cada lector tendrá que averiguarlo por sí mismo.
Han dicho de él...
Los que rugen ofrece un buen nivel de interés anecdótico y una sostenida dignidad artística. (...) Varios cuentos quedan por encima de la media del libro y uno, “Círculo polar ártico”, tiene factura y resultados excelentes. En él se presenta el viaje de un periodista a aquel remoto paraje para retratar la concentración de pájaros frailecillos listos para emigrar. El silencio y la soledad del fantasmagórico lugar provocan una dura experiencia íntima. Con pocas palabras y con estilizadas impresiones la autora levanta un testimonio vivaz de las secretas amenazas capaces de paralizarnos. Acierta de lleno Santos en ese sugerir más que explicar y en tal registro se halla su mejor veta.
Santos Sanz
Villanueva, EL CULTURAL (El Mundo), 15 enero
2010
Literatura como tema y como personaje (...), hay un trabajo delicioso sobre el material narrativo, ritmos y avances precisos, creaciones de gran poder sensorial que difuminan toda torpe frontera entre lo real y lo fantástico. Los fantasmas de este libro puede que no estén muertos. Lo que está decididamente vivo es el impulso narrador de Care Santos”
Carolina León.
Revista Qué Leer, enero 2010
Por las páginas de los trece estupendos relatos que componen “Los que rugen” pulula libremente un amplio elenco de fantasmas que poco tienen que ver con los aterradores espectros tradicionales. Bien al contrario, choca la familiaridad con la que se muestran y con la que se asumen, y quizá sea esta ausencia de extrañeza ante lo sobrenatural (junto con una curtida y original inteligencia narrativa) lo que, paradójicamente, otorga al libro su particular aliento. El denominador común de estos “seres que transitan hacia lo impalpable” es que claman y emergen desde lo íntimo y son manifestaciones, más corpóreas o abstractas, de nuestros temores, carencias, fantasías y traumas infantiles. No es aventurado presentir que, finamente entretejida con lo ficticio, hay mucho de autobiográfico en el libro, más por la arrojada, conmovedora y sobria honestidad que destila cada línea que por su absoluta fidelidad con lo real”.
R. S. Revista
Quimera, enero 2010
El primer logro es convertir en narración verosímil la cita de Pedraza que lo abre –“En el interior de las personas rugen los fantasmas”– combinando la autoficción con lo fantástico y la vida con la literatura; el segundo: la capacidad de la autora para captar lo siniestro en la ternura, en la maternidad, en lo feliz.
Marta Sanz, Diario Público
Impagable el momento en que Saul Bellow y Philip Roth se buscan entre los estantes de la protagonista de Orden alfabético. Aunque mi favorito es, sin duda, Confesión, con un final genial, donde la protagonista es también escritora.
Mª Ángeles Cabré.
Culturas, de La Vanguardia, 3 de febrero
2010
En la frontera que hay entre el mundo de acá y los de allá se mueven los personajes de Care Santos en estos relatos. Seres que no terminan de morirse porque tienen asuntos pendientes, otros que son capaces de entrar y salir de ambos mundos, y unos cuantos que miran hacia su pasado para tomarse pequeñas venganzas. Trece historias sin supersticiones, misteriosas e incluso espirituales, treces suspiros de la propia Care, reivindicándose de nuevo como una gran autora versátil, que está por encima de géneros y tipologías lectoras.
Antonio Parra Sanz. Diario La Verdad, de Murcia
Care Santos
demuestra en esta colección de cuentos que la literatura
y la vida son vasos que se comunican y retroalimentan y
que ella domina las claves de ambas asignaturas. De
hecho aborda este libro con una mirada profunda, acaso
sosegada, como si estas historias escritas acaso en
momentos de tránsito entre sus grandes novelas, hubieran
surgido bajo el resplandor de esa luz tamizada con que a
veces nos sorprende el cielo detrás de las grandes
tormentas. Una luz que nos muestra los recovecos más
íntimos de su alma.
Ignacio Sanz. La Tormenta en un Vaso (http://latormentaenunvaso.blogspot.com/2009/11/los-que-rugen-care-santos.html)
Resulta, en ese sentido, muy complicado no estremecerse
con la lectura de “Comunicación”, “Defensa y ataque” y,
sobre todo, con “Marcar un gol”, escritos con una tinta
donde podemos adivinar algunas lágrimas disueltas. Raras
veces la justicia poética y la serenidad se han unido
con tanta hermosura. Alonso Zamora Vicente se refirió en
uno de los relatos contenidos en el tomo Desorganización
a una persona que tenía “una cenefa de melancolía en la
voz”. Tal vez esa fórmula le convenga a la autora de los
últimos cuentos del libro. Care Santos, maravillosa
siempre cuando inventa historias, lo sigue siendo cuando
nos enseña los dolores antiguos de su corazón.
Rubén Castillo.
Agitadoras
(http://www.agitadoras.com/Enero
10/castillo.html)
Un libro donde la ghost story se da la mano cómodamente con la evocación autoficcional para narrar historias inquietantes, muchas de ellas fantásticas, pero todas, en el fondo, amargamente cotidianas.
David Roas. La comunidad inconfesable (http://www.comunidadinconfesable.com/)
Care Santos tiene dos ojos enormes que semejan haberlo
visto todo. Será por eso que escribe con conocimiento
real desde vertientes tan variopintas (si nos atenemos a
su amplia producción literaria). Además tiene una
sonrisa franca que da credibilidad a su mirar afable y
cercanía al cariño que derrocha su conversación. Es una
conversadora más que notable, una buscadora infatigable
de nuevos argumentos para no caer en la reiteración y
siempre innovar, mérito que consigue.
Porque, ¿a alguien se le podría haber ocurrido ponerse
en la piel de un fantasma realizando una introspección
para tratar de desentrañar, de sacar de los recónditos
escondites donde se ocultan, las interioridades de su
psique fantasmagórica? A esta escritora sí. Y bajo esta
sugerente premisa nos desvela intimidades que pocos
conocíamos, ventajas de ser fantasma… y desventajas, que
también los fantasmas padecen. ¿Se lo habían planteado?
Imaginación desbordante es la que muestra Care Santos.
¿O tiene información privilegiada?…
Amadeo Cobas, Web de la Asociación Aragonesa de Escritores (http://www.aaescritores.com/users/aae/blog/?p=2196)
Cinco años después de Matar al padre, Care Santos
regresa al relato con Los que rugen, una colección de
cuentos de fantasmas que debe su título a esta cita de
Pilar Pedraza: “En el interior de las personas rugen los
fantasmas”. Con esa clave, sus trece narraciones se
organizan en dos partes: Ellos, con fantasmas que
vuelven desde el mundo paralelo en el que viven, y
Nosotros, con cuentos sobre nuestros fantasmas
personales. La pericia narrativa de Care Santos renuncia
al efectismo fácil del género y propone historias
creíbles y atmósferas inquietantes pobladas por
personajes cercanos y escenarios apocalípticos.
Espléndidos relatos como Por las noches aullamos,
Comunicación o Más allá de esta oscuridad y este
silencio demuestran la soltura de la autora y su madurez
creativa, sobre todo en estas distancias cortas y
exigentes.
Santos Domínguez. Encuentros de lecturas (http://encuentrosconlasletras.blogspot.com/2009/12/navidades-2009-narrativa-hispanica.html)
Care Santos posee
un estilo que llega al lector con la calidez de quien se
sienta a nuestro lado y nos confiesa un secreto.
Miguel Sanfeliu, blog “Cierta distancia” (http://ciertadistancia.blogspot.com/)
Los que rugen es un libro que se lee rápido porque atrapa. Me gusta cómo está escrito, me gustan las historias que cuenta, me gusta cómo las cuenta, ¿se puede pedir más? Por si eso no bastara, durante toda la lectura, uno tiene la sensación de que la escritora le está hablando de ella, contándole experiencias personales… Care es el fantasma atrapado en la otra dimensión cuando la ciudad se derrumba, es también la escritora que asesina al periodista cultural, la niña que sufre las burlas de sus compañeros de colegio pero que al final triunfa en la vida y acaba “metiendo un gol”… La sensación de verosimilitud que se desprende de cada relato hace que los sintamos creíbles y cercanos.
María Dolores
García Pastor, web "Anika entre libros"
No descubro nada si digo que Care Santos es una de las narradoras más potentes. “Los que rugen” es un libro de cuentos, relatos, narraciones, o como quieran llamarlo, llenos de vida y de muerte, que remueven nuestros sentidos y promueven la expresividad de nuestros encorsetados gestos.
Carmen Moreno. Blog Letratlantica (http://letratlantica.blogspot.com/). Noviembre 2009
¿Quiénes son “Los que rugen”, entonces? No hay ningún león en estos cuentos, ni siquiera un viejo tigre de circo (sino, yo os lo hubiera dicho). Lo que sí hay son fantasmas perdidos o no tanto, un montón de recuerdos que vuelven del pasado para perturbar a los protagonistas de estos cuentos (cuando no son ellos mismos los que vuelven), una veces, o para reconfortarlos, otras tantas. Rugen todos para ellos, los protagonistas. Rugen para nosotros, atentos lectores. Rugen, sí, porque no quieren ser olvidados, menospreciados o ignorados. Hazles caso tú ahora que puedes. Adéntrate en este libro y descubre como acabar con esos rugidos. O ruge tú también tras la lectura. El caso, amigos, es que impasible no podréis quedar una vez os sumerjáis en los cuentos de Care Santos. Hay portadas inquietantes que, sin embargo, parecen decirlo todo. A veces es cierto, otras, no tanto. Éste es el caso de “Los que rugen”, este estupendo libro de cuentos de Care Santos. ¿Te atreves a comprobarlo por ti mism@?
Cristina
Monteoliva, La biblioteca imaginaria
